Grindetti: transformó una derrota victoria. Revirtió la caída de las PASO. El vecinalismo, una clave. El kirchnerista que espantó votos

Politica | 2019-11-04 | 16:26:02


"Muchachos, lo nuestro no es optimismo sin argumentos. Tenemos chances, tenemos una gestión para mostrar y es lo que vamos a salir a contar casa por casa. A partir de ahora cambia la campaña". Lejos de dejarse shockear por la sorpresiva derrota, el intendente macrista Néstor Grindetti reunió a sus colaboradores más cercanos el día después de las PASO y les bajó un mensaje contundente. No había que perder tiempo para evitar que Lanús? volviera a manos del kirchnerismo duro.

Así empezó a construirse uno de los resultados más resonantes del domingo último en la Provincia de Buenos Aires el domingo último. De quedar en las Primarias 14 puntos abajo del Frente de Todos, el jefe comunal de Juntos por el Cambio pasó a conseguir la reelección con el 49,38% contra 43,9% de su principal rival, el exdiputado nacional Edgardo Depetri. Lo logró en un contexto adverso para su fuerza, que terminó resignando territorios clave del Conurbano como Quilmes, Morón y Pilar.

En el lapso de apenas 77 días entre las PASO del 11 de agosto y las generales, Grindetti (64 años y de profesión actuario) creció más de 35.000 votos en un distrito donde fueron a las urnas unos 300.000 electores. Detrás de esta enorme remontada hubo una ingeniería política minuciosa que ahora sale a la luz.

La primera decisión fue de fondo: el cambio de rumbo extremo de la campaña, cuyo jefe fue el diputado provincial Adrián Urreli, y la apuesta al corte de boleta. Se abandonó la estrategia más afín a los libros del PRO, para adoptar un método territorial y vecinalista a la antigua (peronización dirían algunos) que hasta ahí habían utilizado en cuentagotas. Menos escenario 360º y más llano, podría resumirse: con el intendente a la cabeza, llevaron adelante un raid que hizo escala en cada barrio para mostrar los logros de gestión y los proyectos.

Fueron unas 60 recorridas que incluyeron los centros comerciales, más otras tantas visitas puntuales a instituciones con peso social. Hubo presencia intensa en las zonas favorables, pero también llegada a sectores bajos siempre dominados por el peronismo. Cada actividad quedó registrada en detalle en un mapa al que accedió Clarín.

El mensaje se municipalizó 100% y ya no hablaron de Mauricio Macri ni María Eugenia Vidal?. Con Nación y Provincia en un escenario de derrota irreversible tras las PASO, había que tratar de salvar el municipio, donde sí quedaba un tiro más. “Estrategia de guerra”, la llamaron.

A la par de la consolidación de los votos propios, Grindetti salió a buscar sin disimularlo los de otros sectores con el corte de boleta, un recurso que se generalizaría entre los alcaldes amarillos que aparecían jaqueados. Era el único camino que quedaba para defender el bastión.

?Hubo “delivery” sólo del cuerpo local (intendente y concejales) de la papeleta de Juntos por el Cambio y por las redes sociales de la Municipalidad divulgaron instructivos para realizar correctamente el corte, lo que disparó críticas de la oposición.

¿Cómo fue tomada esta táctica en Provincia y Nación? Vidal dio vía libre sin dudar y Macri tampoco tuvo margen para mayores objeciones ante referentes siempre leales que corrían el riesgo de quedarse sin nada.

“No fue un corte contra Mauricio o María Eugenia, sino contra el candidato local del kirchnerismo. Captamos votantes de otra ideología que reconocieron la gestión local pero que nunca optarían por la boleta completa de nuestro espacio”, remarcaron cerca del intendente.

La tijerita resultó definitoria. Según el escrutinio provisorio, Grindetti recibió el domingo 140.399 votos y Macri, 99.648. En porcentaje, 15 puntos de diferencia: 49,38% a 34,22%. A su rival, el kirchnerista Depetri, le ocurrió lo contrario: tuvo 124.826 votos (43,9%), diez puntos abajo de Alberto Fernández?, quien consiguió 155.948 (53,56%).

Desde el equipo del jefe comunal explicaron: “En las urnas hubo una importante cantidad de sobres con las boletas de Alberto, Kicillof y la nuestra. O sea, nos apoyaron muchos peronistas y kirchneristas. También tuvimos votantes que en el sobre sólo pusieron el cuerpo municipal de la boleta”.

El fenómeno se sintió más fuerte en las populosas áreas periféricas, donde ayudó a recortar la ventaja que habitualmente saca allí el peronismo: Villa Diamante y Villa Caraza en la ribera del Riachuelo, y Monte Chingolo en el límite con Lomas de Zamora. También se dio en el centro del distrito, una fortaleza propia cada vez más consolidada.

En las Primarias ya se había registrado un corte a favor del oficialismo municipal, pero en torno a los 6 puntos y sin que le alcanzara para imponerse. En esta instancia la lista de Grindetti había obtenido 105.126 votos (36,84%), mientras que el FdT acumuló 144.780 (50,74%) con los cuatro precandidatos de su interna, de la cual emergió como vencedor Depetri.

“Es muy difícil empujar el corte de boleta si no hay una razón profunda como una buena gestión o el espanto que genera el candidato rival. Acá se dieron ambas cosas”, analiza un armador provincial del macrismo.

Es cierto que los flancos que descuidó Depetri ayudaron. Al candidato K le restó su alianza con Darío Díaz Pérez, el exintendente recordado por los baches en las calles. También, el polémico video que grabó en apoyo al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, al que definió como una "revolución democrática y popular". Y más que desplegar una plataforma con propuestas locales que pudiera penetrar en el electorado independiente, se aferró al discurso nacionalizado de su fuerza con foco en la crisis económica y social, y a vincular la figura del jefe comunal a la de Macri.

Grindetti, el dirigente que en 2015 cortó la hegemonía histórica que el peronismo mantenía en Lanús, se apoyó en las obras más valoradas en el día a día por los vecinos.

Pavimentos, cloacas, luces LED en las calles, modernización de centros comerciales y la construcción del Puente Lacarra sobre el Riachuelo, una nueva conexión con Capital hecha realidad luego de casi medio siglo de promesas truncas. Quedan deudas, claro: aunque hubo avances, como en todo el Conurbano la inseguridad es una preocupación constante, aún faltan espacios verdes y hay más de 30 villas en el entramado urbano de Lanús.

En el municipio afirman que sus sondeos dan una aprobación de la gestión superior al 60%. Y se entusiasman con la respuesta encontrada en el vecinalismo que fogonearon.

Un ejemplo que exponen: “Luego de las PASO mucha gente se nos acercó con intenciones de ayudarnos, nos preguntaban cómo podían hacerlo. Así el domingo 27 sumamos unos 500 voluntarios ad honorem para reforzar la fiscalización”.

El equipo de Grindetti estaba convencido de que en las Primarias habían resignado “uno o dos puntos” por picardías de los rivales o distracciones propias en el control. Para las generales dispusieron de un batallón de más de 2.000 fiscales, un promedio de dos por mesa.

Fue otro aspecto ajustado de la estrategia, al igual que el crecimiento de la participación en la elección promovido en cada recorrida. Saltó del 76,2% del padrón de agosto, al 79,2%. Un plus de votos que en su mayoría capitalizó Juntos por el Cambio en una relación de al menos 60% a 40%, estiman.

El sábado en el oficialismo de Lanús había satisfacción por el trabajo realizado, ¿pero alcanzaba? Las dudas persistían: reconocían un “moderado optimismo".

El domingo desde temprano comenzaron a percibir señales positivas: los fiscales encontraban muchas boletas cortadas en los cuartos oscuros cada vez que ingresaban para verificar que no hubiera irregularidades. Y durante el día Grindetti cruzó varios mensajes de WhatsApp con Macri. Los une una relación estrecha, que se forjó cuando trabajaron juntos en Socma y llevó al actuario a ser ministro de Hacienda del Gobierno porteño en los dos mandatos del jefe del PRO.

La confirmación del triunfo llegó poco antes de las 21, cuando aún no estaba online el escrutinio oficial y el intendente atendió un llamado de Vidal: la gobernadora le dio la primicia. Poco después lo felicitó Horacio Rodríguez Larreta. También se comunicaron Martín Insaurralde y Mariano Cascallares?, los alcaldes peronistas de Lomas de Zamora y Almirante Brown con los que suele compartir experiencias de políticas regionales.

? Era tiempo de un "Sí, se pudo" en Twitter que sonó a desahogo y de festejar.

* Leandro Pérez



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