Censura y discriminación en el PAMI de Lanús: Echaron a un empleado honesto, decente y reconocido trabajador social por no ser “K”

Politica | 2021-01-28 | 13:27:30


La tercera semana de enero de 2021, una empleada del PAMI Lanús se dirigió a David Romero Ayala y le dijo “no vengas más a trabajar, fuiste dejado cesante a partir del 31 de diciembre”. Ante el desconcierto del empleado, éste le preguntó “por qué”; la contestación de la enviada a ser el trabajo sucio y despreciable fue lacónico: “Vos no sos del palo, estuviste aquí por sugerencia de Grindetti, así que se prescinde de tus servicios porque nosotros con los amarillos no queremos saber nada”.

Ante esa actitud Ayala, preguntó, “pero hay alguna queja por mi trabajo, lo que la emisaria dijo “no para nada mucha gente dice que sos muy buen empleado”. Ya desconcertado el cesanteado se atrevió a decir, “pero a mí no me llegó ninguna notificación” y la respuesta que obtuvo fue, "no importa no vengas más”.

Quien esto escribe tiene pruebas sobradas de que David Romero Ayala durante 5 años ejerció el cargo de coordinador social del PAMI y fue incansable receptor de miles de pedidos de abuelas y abuelos que acudían a él para sortear la burocracia y desidia que caracteriza a ese organismo. Oyentes de FM Espacio son testigos la actitud solidaria que demostró Ayala “Miguel de la calle Tacuarí, Juan de Villa Diamante, Graciela Lechman, Bartolomé Morales, Sergio de la calle Santiago Plaul, Pruda que no les daban los medicamentos, y así se podría nombrar a miles de beneficiarios del PAMI.

Indignado por la noticia dada a conocer por FM Espacio, el titular del más importante estudio contable de Lanús y la región expresó que: “la ceguera de la ideología política mezquina y corrupta, priva al estado de un funcionario ejemplar. O ¿será por eso justamente que lo castigaron? Es decir, por ser decente y laburador en ese nido de ratas, pagó con el cargo”.

La política argentina está llena de intolerancia a lo largo de su historia. La utilización de los mecanismos del estado para tomar gente para ser clientelismo o de echar a ciudadanos probos como David Romero Ayala, porque son decentes y trabajadores, es una práctica violatoria de los derechos humanos.

Para los corruptos que toman el Estado como propio las cualidades de honestidad y decencia son peligrosas para sus fines, que no son otros que robar directa o indirectamente.

Borges padeció un caso similar y paradigmático

Uno de los hechos más grotescos de este comportamiento, que no es patrimonio de un solo sector político-partidario de la Argentina, fue aquel que sucedió en 1946, cuando el gobierno municipal peronista de la ciudad de Buenos Aires removió a Jorge Luis Borges (ya conocido por firmar solicitadas antiperonistas junto a otros escritores) de su cargo de auxiliar bibliotecario y lo nombró “inspector de aves, pollos, gallinas y conejos en las ferias municipales”, razón por la cual renunció a su cargo en la biblioteca el 28 de junio de 1946.

En “Borges, vida y literatura”, Alejandro Vaccaro, en un libro publicado por Edhasa en 2006, hace referencia a las heterogéneas denominaciones atribuidas al cargo: “de aves en el Mercado Central de Buenos Aires” (James Irby), “de feria” (Napoleón Murat), “para la venta de pollos en los mercados de Buenos Aires” (Victoria Ocampo), “de pollos, gallinas y conejos” (Alicia Jurado), “de aves y conejos en el mercado de la calle Córdoba” (Rodríguez Monegal), “del Mercado de Concentración Municipal de Aves, Huevos y Afines” (Jorge B. Rivera), etc. Como sea, el nombramiento no pasó desapercibido.

El número 142 de la revista Sur reprodujo las palabras de Borges en la cena de desagravio que se organizó en un restaurante de Once. Allí dijo: “Las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; pero más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez”.

Silvano Lanzieri



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