El PJ de Lanús fragmentado y castigado: La primera vez en su historia que no tendrá representación partidaria en la tercera sección ni en la Provincia

Politica | 2021-03-22 | 15:52:32


El partido Justicialista de Lanús parece haber llegado a la crisis más profunda de su historia en el distrito. Parece haberse cumplido aquel viejo lema que después de un fuerte liderazgo (Manuel Quindimil más la inoperancia de Darío) deviene una fragmentación dirigencial. Es como el pino que cuando caen las acículas (hojas) al descomponerse en el suelo matan la tierra liberando una serie de substancias y bajo su copa es difícil que crezca el césped.

Con las dos elecciones últimas a intendente se demostró que ni Julián Álvarez ni Edgardo De Petri pudieron construir un liderazgo sostenible y amplio. El golpe de las derrotas del 2015 y 2019 tuvo un impacto político capaz de enviar la representatividad de la dirigencia a terapia intensiva. Y no sólo no se han podido recuperar de esa situación que ésta se agravó a tal punto que en la lista en la que se proclamará a Máximo Kirchner presidente del PJ Bonaerense el 2 de mayo próximo no hay un solo dirigente que represente a Lanús ni seccional ni provincialmente por primera vez en sus más de 70 años de vida.

Aquí se cumple otra máxima del folklore interno de los partidos: “pueblo dividido, pueblo que pierde”.

Hoy el Consejo de partido que preside Darío es una cáscara vacía, peleado “a muerte” con Julián Álvarez, ninguneado por De Petri porque cada vez que iba algún lado como candidato no podía sacarse el ancla del exintendente que lo hundía.

Su escuálido sector se fue debilitando hasta la extinción, el FREJULA con Montero, García, Lakota y otros. Omar López con “Hacemos”, ambos aliados de Juntos por el Cambio. Se da la paradoja que casi la mitad de los integrantes del Consejo de Partido del PJ., militan junto al oficialismo “Grindettista”.

Montero, al igual que Omar López (ver: http://www.lagacetadelanus.com.ar/ampliar.php?id=2323 ), dijo ayer que la lista de Máximo Kirchner es “antidemocrática e inconsulta, además es un símbolo de la sumisión, que va directamente al fracaso”.

Por esa situación terminal de esa dirigencia local, es que ayer el propio Máximo Kirchner mandó a Lanús, como emisario a su excuñado, Camilo Vaca Narvaja, para empezar “a ordenar desde arriba”. (ver: http://www.lagacetadelanus.com.ar/ampliar.php?id=2330

Esto recuerda a la proclama popular en la Rusia zarista de 1905: que para darse un cambio en serio y profundo no bastaba sólo con que “los de abajo no quieran seguir como antes, si no que los de arriba tampoco puedan seguir gobernando (digitando) como antes lo hacían”.



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