Lenguaje inclusivo: ¿moda pasajera o un cambio que llegó para quedarse?

Sociedad | 2018-08-24 | 14:32:57


En este último año, al calor de la lucha feminista en las calles del país, entró en uso y debate público el lenguaje inclusivo, que entiende a la lengua como reproductora de las desigualdades entre el hombre y la mujer.

Esta forma de concebir el discurso sustenta en el reemplazo de las “O” y “A” por la letra “E” como disposición neutral, sólo en las palabras que denoten una totalidad de personas como los términos “nosotros” y “todos”, que utiliza la vocal O y representa morfológicamente una variante masculina, invisible para al resto de los géneros existentes.

Esta nueva clave lingüística, impulsada también por algunos sectores de la juventud, propone problematizar la realidad machista que nos envuelve en todos o en la mayoría de los ámbitos de la vida cotidiana, como así también en las palabras que usamos a diario.

Ante la polémica y la precipitada discusión entre los que están a favor o en contra de su implementación, la Real Academia Española aseguró a través de la red social Twitter, que este nuevo paradigma en la lengua española es innecesario y ajeno a su morfología.

Sin embargo, uno de los más renombrados semiólogos y escritores de la historia mundial llamado Roland Barthes, escribió en uno de sus libros que el poder estaba inscripto en el lenguaje. En otras palabras, el filósofo nos dice que la lengua es “fascista” y que toda palabra y significado perpetua en la historia, encerrándose en su centro mismo sin posibilidad de evolucionar al ritmo de la civilización, siendo en este caso los humanos, prisioneros de un discurso naturalizado y opresor.

La pregunta que se hace el pensador, como así también los jóvenes y las personas que llevan adelante la idea de un lenguaje con perspectiva de género es: ¿qué decimos cuando decimos? Con esta lectura, el lenguaje inclusivo funciona en este caso como una puerta de escape para “engañar” a la lengua la cual Barthes describió como autoritaria.

Si bien en Argentina se emplea en algunos casos la “x” y el “@” como una marca de genero inclusivo, hablar de “nosotres” o “todes” es sinónimo de burlas, intolerancia en la elección individual, y un estímulo para deslegitimar los movimientos u organizaciones sociales y las causas que fomentan la igualdad de los derechos; y no lo debería ser.

Por Lucas Damiano



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