Julián Álvarez admite la dedocracia del kirchnerismo y que le bajaron la lista

Politica | 2019-06-27 | 14:43:49


En una “carta abierta a la militancia” y con el título “un paso al costado”, el ex secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez admitió ayer le bajaron la lista para competir en las PASO, tal como la semana pasada lo adelantara La Gaceta.

Lo llamativo es que en ese documento, Álvarez afirma que la decisión fue “en favor de una única lista encabezada a nivel local por Edgardo Depetri”, cuando en la noche del sábado se admitieron tres listas más que son las encabezadas por Víctor De Gennaro, Agustín Balladares y Verónica Dell Anna, aunque todavía las mismas pueden ser rechazadas por la Junta Electoral.

El texto completo de la misiva es el siguiente:

Por medio de estas palabras, es mi intención despejar cualquier duda e informar correctamente a los compañeros y compañeras del campo popular mi rol y el de nuestro espacio en el devenir de este cierre de listas.

Primero que nada, quiero dejar claro que he acatado la decisión de nuestros referentes nacionales de declinar mi postulación como precandidato a intendente de Lanús, en favor de una única lista encabezada a nivel local por Edgardo Depetri.

Llevo conmigo el deseo de conducir la administración municipal del distrito que me vio nacer, donde me crié, me desarrollé personal y profesionalmente, y cuyos comicios ya disputé encabezando la lista del Frente para la Victoria en 2015, en una elección que nos dejó a apenas 3 mil votos de la posibilidad de transformar el distrito de una vez y para siempre. En aquel momento, más de 100 mil vecinos y vecinas de Lanús acompañaron nuestra propuesta, elaboramos un Plan de Gestión a diez años que preveía políticas públicas integrales y, como sintetizamos en aquel entonces, "soluciones concretas para los problemas reales de Lanús".

Con el resultado obtenido en 2015, un altísimo despliegue de militancia territorial, estudiantil, profesional y el acompañamiento de vastos sectores de la política de Lanús -muchos históricos, muchos emergentes del despertar político que inspiraron Néstor y Cristina en todo el país-, nos sentíamos y nos sentimos capaces de disputar una elección local y ganarla.

Nos sentimos capaces de triunfar en primarias abiertas para fortalecer el espacio opositor, para consolidar, ampliar y encabezar esa Nueva Mayoría que vuelva a desarrollar un proyecto político, económico y social inclusivo, de recuperación y ampliación de derechos, de justicia social, prosperidad y desarrollo.

La conducción del Frente de Todos a nivel nacional, donde confluyeran distintas vertientes del justicialismo con quienes veníamos construyendo el espacio de Unidad Ciudadana encabezado por nuestra conductora Cristina Fernández de Kirchner, no hizo la misma lectura.

Desde que comencé a militar políticamente, y especialmente al asumir como secretario de Justicia en el Gobierno de Cristina, siempre trabajé para sumar mi aporte al proyecto nacional y popular. Durante mi gestión, tuve la enorme responsabilidad y el honor de ejecutar decisiones que conllevaban enormes avances institucionales en la historia de nuestro país. Quizás el más célebre sea la elaboración, sanción e implementación del Código Civil y Comercial, pero hubo otras acciones más urgentes, como la apertura de cientos de Centros de Acceso a la Justicia en todo el país, que permitieron que cientos de miles de personas vieran por primera vez la cara inclusiva del Estado, luego de décadas de sólo ver la faceta represiva de las fuerzas de seguridad. Son innumerables las políticas que implementamos durante esa etapa, pero no las seguiré desarrollando aquí porque son motivo de otros textos.

No triunfamos hoy en la definición de listas para las próximas elecciones. Estamos convencidos que de haber podido participar de otra manera, hubiésemos aportado un triunfo y un crecimiento sustancial para el proyecto que hoy encabeza la fórmula Fernández - Fernández a nivel nacional, junto a mi amigo Axel Kicillof y Verónica Magario en la provincia de Buenos Aires. Nada de esto afecta nuestra voluntad de seguir trabajando, militando y creciendo. Nada de esto afecta nuestro orgullo.

El orgullo de pertenecer al campo popular, al justicialismo, de haber acompañado a Cristina desde la gestión, en los que quizás sean recordados por muchas y muchos argentinos como los mejores años que pudieron vivir; el orgullo de haber disputado elecciones en mi ciudad, Lanús, y haber logrado que todas y todos los vecinos de Lanús conozcan nuestra propuesta y más de cien mil la acompañaran con expectativa y esperanza; el orgullo de seguir construyendo un espacio amplio y transformador.

Durante los últimos seis años construimos en Lanús una fuerza política y social muy grande, dinámica, un movimiento. Construimos un espacio con discusión, con participación y con convicciones. Con pensamiento crítico y mucha capacidad de trabajo. A veces la realidad de los barrios, de la acción y la praxis política, de la militancia, no alcanza a reflejarse en los armados de listas. Eso nos pone tristes, pero no nos quita el entusiasmo. Nos verán dedicados con toda nuestra fuerza trabajando por la victoria del Frente de Todos en todas sus categorías.

Queremos que Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner vuelvan a conducir los destinos de la Patria desde la Casa Rosada. Queremos que Axel Kicillof tenga la oportunidad de demostrar que en la provincia de Buenos Aires se puede gestionar en serio para todas y todos los bonaerenses.

Queremos también que en Lanús dejen de cerrar comercios, deje de crecer el desempleo, la inseguridad, se dejen de inundar los barrios, y se apueste en serio a la salud y la educación públicas, y por eso también vamos a trabajar para que triunfe la propuesta del Frente de Todos.

No somos espectadores. Por eso, siempre que vean a un compañero o compañera de este vasto espacio que hemos construido, convencidos de que Lanús tiene Futuro, de que lo hacemos entre todos y entre todas, lo verán militando con alegría y voluntad, lo verán aportando genuinamente con ideas y sacrificio, lo verán convencido de que la unidad es el camino, y de que no son las mezquindades, los egos ni los intereses individuales los que nos sacarán adelante, sino la fuerza colectiva organizada. Nada grande se puede construir con la tristeza, como señalara Arturo Jauretche. No nos verán cabizbajos ni deprimidos. También sabemos que todos unidos triunfaremos. No posaremos para la foto, no haremos espamento (por aspaviento) en actos o “mitines” en los que conversamos entre convencidos. Estaremos en la calle, militando en los barrios, llevando casa por casa la propuesta del proyecto político que volverá a poner de pie a nuestro país.

Un abrazo compañero,

Julián Álvarez.



Comentarios

No hay comentarios para esta noticia.-

COMENTAR, OPINAR

*El mensaje queda pendiente de aprobación